Detrás de Excelisto no hay una
empresa de software. Hay dos socios.
Erik programa sistemas desde 2020. Lautaro tiene cinco almacenes en Zona Norte —Manolito— que, como casi todo comercio de barrio, arrancaron a pulmón: anotando todo a mano.
Cuando Erik se sumó como socio de los locales, vio el problema enseguida. El negocio andaba, pero se manejaba con una libreta. Así que se puso a programar un Excel hecho a la medida del comercio.
El resultado: con ese sistema —y la cabeza comercial de Lautaro— los Manolito siguieron creciendo, incluso cuando la economía no acompañaba.
Ahí los dos se hicieron la misma pregunta: ¿cuántos comerciantes están igual? Con buen producto y mano para vender, pero perdiendo plata por no tener esta pata —y sin tiempo para armarla.
Para ellos nació Excelisto: el mismo sistema que hizo crecer a Manolito, andando en tu negocio.

